|
Apostaderos
Antes de construir el
refugio debe
recorrerse a pie la zona para elegir los lugares más convenientes.
Los materiales de construcción (ramas, pasto) deben sacarse
del entorno al que ya están acostumbrados los animales.
Otro detalle es que tienen que estar orientados al norte o sur
para evitar la luz de la luna. Estos pueden ser a raz del suelo
o elevados. Suelen ubicarse
a una distancia prudente de la aguada o de los pasadisos de padirllos.
También hay que tener en cuenta el viento que predomina
en la zona de caza ya que cuando este sople no delete nuestra
presencia, la ventana debe abrir para arriba así nos proteje
del reflejo de la luna y tienen que ser cómodas para poder
maniobrar el arma. Por ejemplo un pozo lo suficientemente grande
para poder meterse uno dentro y dejar la cabeza al ras del piso,
que tenga espasio para una buena visión, y que esté
camuflado servirá de apostadero.
El cebado
Cebar las aguadas incrementa
las posibilidades del éxito en la cacería, porque
fasilita que los animales se acerquen, lo que de esta manera es
posible individualizar el trofeo. Esta consiste en enterrar, alrededor
de la aguada, granos de maíz u otro cereal. La operación
se realiza a pocos centrímetros de profundidad, y finaliza
con un apisonamiento suave para evitar que los pájaros
se coman el cereal y para obligar al animal a ventear. También
en algunos lugares es provechoso derramar gasoil, ya que hay animales
que se rebuelcan sobre éste (posiblemente como procteción
contra los parásitos).
|
|