Desde
la India llegó, con su hermosa librea alazana salpicada
con simétricas motas blancas que tanto lo caracterizan
y embellecen. Como casi todos los ciervos, éste cambia
su cornamenta anualmente permitiendo el crecimiento de otra más
grande y gruesa que la anterior. A diferencia del ciervo colorado
y dama que tienen un período de muda fijo cerca de la primavera,
el axis lo hace predominantemente durante el otoño y el
invierno por lo que es en esa época cuando son muchos más
los que muestran sus astas retobadas o enfelpadas que los que
la exhiben peladas.
Entre Ríos es la provincia que más ha desarrollado
una importante población de éstoscomo consecuencia
de diversos factores ambientales. En efecto, la característica
mancha boscosa constituida por talas y espinillos y que corre
paralelo a un río, ha permitido que estos ciervos introducidos
se dispersaran. La costa pantanosa, que sufre las periódicas
crecidas del río está cubierta de totoras y juncos
que ofrecen excelente cobijo y protección a las manadas,
si bien desde el punto de vista alimentario es de escasas condiciones
nutritivas. Sin depredadores, se produjeron en calidad y cantidad,
teniendo como resultado trofeos de excepcionales puntaje. Los
bañados, al poseer un sustento pobre, y los ciervos se
adentran a los campos sembrados, es ahí cuando aparece
el rol del cazador en la busqueda de buenos ejemplares.